Hoy, cuando te subes a cualquier moto del mundo —sea una BMW GS, una Honda Africa Twin o una Kove china— sabes perfectamente dónde está el cambio: a la izquierda, con la primera hacia abajo y el resto hacia arriba. Es universal, es intuitivo y nunca te lo cuestionas.
Pero hace 55 años, esto era un auténtico desorden. Había motos con el cambio a la derecha, otras a la izquierda, algunas con la primera arriba y otras abajo. Era una ruleta rusa cada vez que cambiabas de moto.
Y si eres de los que viaja, de los que alquila motos en otros países o de los que prueba diferentes marcas en rutas, te habrás dado cuenta de que hoy ese problema no existe. Todas las motos hablan el mismo idioma. ¿Cómo llegamos hasta aquí?
Los años 70: cada marca hacía lo que le daba la gana
En los años 70, no existía una norma común. Las marcas italianas y británicas (Triumph, BSA, Norton) llevaban el cambio a la derecha. Algunas con la primera hacia arriba, otras hacia abajo. BMW, con su mentalidad automovilística, ya lo había pasado al lado izquierdo. Y cada fabricante tenía su propia lógica.
Imagina esto: sales de viaje con tu Triumph Bonneville (cambio a la derecha, primera arriba). Llegas a Francia y alquilas una BMW R60 (cambio a la izquierda, primera abajo). En la primera rotonda casi te la pegas porque tu cerebro sigue pensando en el patrón antiguo.
Para los motoristas que viajaban o probaban diferentes motos, aquello era un infierno. Un despiste y podías meter punto muerto sin querer en mitad de una curva. O frenar con el pie izquierdo por costumbre y… sorpresa, has metido segunda en plena frenada.
Los japoneses decidieron poner orden
A finales de los 60 y principios de los 70, las marcas japonesas (Honda, Yamaha, Kawasaki, Suzuki) empezaron a inundar el mercado europeo y americano con un planteamiento muy claro: todas sus motos llevaban el cambio a la izquierda, con la primera hacia abajo.
La lógica era simple:
- Embrague y cambio al mismo lado (mano y pie izquierdos trabajan juntos)
- Freno trasero a la derecha (como en un coche)
- Ergonomía coherente para cualquier conductor
Y funcionó. No solo porque tuviera sentido, sino porque los japoneses vendían muchísimo. Sus motos eran fiables, baratas y fáciles de usar. Y al final, el mercado impuso la norma: si querías vender motos en los 70, tenías que adaptarte al estándar japonés.
El intento fallido de Benelli: cuando la chapuza sale cara
No todas las marcas se adaptaron bien. Benelli, por ejemplo, intentó hacer la transición de forma barata: movieron la palanca al lado izquierdo pero dejaron la primera en alto.
Resultado: caos absoluto. Los probadores metían tercera sin querer al intentar salir en una cuesta, quemaban embragues y maldecían en italiano.
Al final, todas las marcas se rindieron a la evidencia: cambio a la izquierda, primera abajo. Y desde entonces, no ha cambiado.
¿Y el cambio invertido de competición? Eso es otra historia
Si has visto MotoGP o Superbike, sabrás que los pilotos profesionales usan el cambio invertido: primera hacia arriba, el resto hacia abajo.
¿Por qué? Porque en competición, cada milímetro cuenta:
- En curvas a izquierda (el lado del cambio), es más fácil presionar que levantar el pie
- En plena inclinación, evita descompensar la moto
- En rectas a 300 km/h, un toque hacia abajo es más rápido
Pero eso es competición. Para nosotros, los trail-turistas, no tiene sentido. Vamos a 100 km/h por una carretera secundaria de los Montes de Toledo, no a cronometrar vueltas en Jerez. El cambio estándar funciona perfectamente.

¿Por qué nos importa esto a los trail-turistas?
Porque la estandarización del cambio fue una de las mejores cosas que le pasaron al motociclismo de viajes.
Hoy puedes:
- Alquilar una moto en Noruega y salir rodando sin pensar
- Probar la trail de un amigo en una ruta sin miedo a meter punto muerto en una curva
- Cambiar de moto (de una GS a una Ténéré, de una Voge a una CFMoto) y que todo funcione igual
Es como el idioma universal de las motos. Y eso, para los que viajamos, es oro puro.
El futuro: cambios automáticos y mandos en el manillar
Hoy, algunas motos como las Honda con DCT (cambio de doble embrague) han eliminado el embrague y permiten cambiar con botones en el manillar, todos al lado izquierdo. Es curioso: incluso sin embrague, la mano izquierda sigue siendo la que cambia de marcha.
Pero la mayoría de nosotros seguimos prefiriendo el cambio manual. Porque cuando estás en una pista forestal, sintiendo la moto, el terreno y el motor, ese clic del cambio es parte de la experiencia.
No todo tiene que ser automático. A veces, lo bueno es precisamente tener el control.
Conclusión: gracias, Japón, por poner orden
Puede que hoy demos por hecho que todas las motos tienen el cambio a la izquierda. Pero hace 55 años, eso no existía. Fue gracias a la lógica japonesa (y a su músculo comercial) que hoy podemos subirnos a cualquier moto del mundo y saber exactamente dónde está cada marcha.
Para los que viajamos, para los que probamos motos diferentes, para los que alquilamos trail en otros países, eso es un regalo. Porque lo último que quieres en mitad de una ruta por Marruecos es preguntarte si la primera está arriba o abajo.
Hoy, todas las motos hablan el mismo idioma. Y eso nos permite concentrarnos en lo importante: disfrutar del camino.
#nevertrailalone
Fuente: https://www.motorpasionmoto.com/conduccion/hace-55-anos-motos-tenian-cambio-a-derecha-japoneses-decidieron-que-era-hora-poner-orden